17/05/2007
"La sonrisa de Binoche...
La sonrisa de Binoche me sumerge de nuevo. Hace demasiado que me cautivó. Fue en The Unbearable Lightness of Being, de 1988. Por aquellos días yo era demasiado pequeño como para regalar mi vista a las pantallas, por eso aún tardé varios años en llegar hasta Teresa, su papel en "La Insoportable Levedad del Ser”. Recorrí con mi mirada todos los rincones hacia donde Kaufman la dirigió.
Más tarde me convertí en el tercer amante del Pont-Neuf. Sí, Juliette Binoche es esa insignificante joven que engulle, y exige todo el pensamiento. Quizá no tanto Juliette como Laura, que es quien realmente recorrió junto a mi todos los jardines de la universidad y las playas del norte. Sus sonrisas son imperecederas. Su ternura también. Y es eso lo que te hace infinito. Lo que quedará de ella cuando no esté. Lo mejor para ser recordado es sobreponer una perpetua sonrisa al mundo, al entorno, a los demás. Por eso recuerdo demasiado las caras que saben regalarlas, y a los corazones que rebosan ternura. Por eso olvido rápido a los corazones que no conocieron el apego.
J.Rubio
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