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F.J.Rubio
Dialéctica sensual

"...Se giró para marcharse tras un fugaz roce labial tan inapreciable como distante a la vehemencia "

 

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jueves 05 /07/2007

" Dialéctica sensual

Se acercó con esa cadencia medida con la que las hojas de los árboles caen en otoño desde lo más alto. Sujetó fuerte aquella mano que consideró había sido su triunfo en una dura batalla dialéctica y sensual de la que creyó haber salido sin demasiadas heridas. Miró con el convencimiento de que aquello significaba sólo un punto y seguido, y se giró para marcharse tras un fugaz roce labial tan inapreciable como distante a la vehemencia. ¡Qué fácil resulta compartir un sueño con un espíritu ansioso de necesidad! No tanto su asolamiento.

Por eso cada noche, cuando se relaja la ciudad, cuando el blanco de la luna torna pálido el entorno, cuando las calles se vacían y nada se mueve alrededor, cuando el silencio se convierte en el mejor de los sonidos, entonces, entonces miro hacia atrás, e imagino que los pasos que siguen son los de aquel entonces, aquellos pasos que la llevaron lejos.

Pero no siento mas que el silencio de la nada, se borraron las imagines que ayer coloreaban las avenidas, se perdieron las canciones que ayer sonorizaban la batalla sensual, se apagó el calor que abrasaba el alma y la testa. Se secaron los pantanos donde apagábamos nuestra fatiga, igual que se apagó la luz que descansaba sobre la hierba que nos acompañaba tras nuestro anhelo.

Llega la sequía a nuestros pantanos, a nuestro río, donde discurrían las tácitas y silenciosas promesas.

Yo y mi sueño montamos en el coche, encendemos la radio, seleccionamos la canción perfecta en el reproductor. Las farolas vuelan a nuestra izquierda y a nuestra derecha. Su luz amarillenta da un toque sugerente a la somnolienta ciudad y el pedal del acelerador baja al ritmo que suben las pulsaciones. Los escaparates llenos de maniquíes bellas y la mente lucha contra la implacable espada del olvido mientras el corazón escribe con sus mejores letras la historia de su objeto de deseo. De nuevo amanece tras la noche.


J.Rubio

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